21.11.09 Latinoamérica sale de la crisis
Brasil se refuerza como locomotora económica de la región, mientras Chile, Perú, Uruguay y Colombia están en las mejores posiciones de partida para la recuperación.

Lo peor de la crisis en Latinoamérica ya ha pasado. El impacto de la crisis mundial económica ha sido fuerte en el subcontinente, pero en la mayoría de países de la región lo más dramático se ha superado y América Latina encabeza la recuperación. A grandes rasgos, esto se desprende del documento «Panorama Económico Regional», que publicó el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde realiza un análisis de la situación mundial y detalla la realidad de cada zona del planeta.

En general, los países latinoamericanos sufrieron especialmente el aumento del coste del financiamiento externo y la reducción en los volúmenes y el valor de las exportaciones, las remesas de los trabajadores y los ingresos del turismo. Esta situación mermó la confianza y el sector privado recortó los gastos considerablemente. De todas maneras, tras un primer semestre de 2009 marcado por la fuerte contracción, América Latina ya muestra signos de recuperación y para 2010 se prevé un crecimiento moderado.

Nicolás Eyzaguirre, director del departamento de América del FMI, asegura que «ante una recuperación lenta y penosa de los países industrializados, las economías emergentes mejor manejadas van a crecer más rápidamente y el desafío ahí es manejar el fuerte impulso en una economía global muy desequilibrada».

El FMI sostiene en su documento que el PIB de América Latina sufrirá en 2009 una contracción del 2,5 por ciento, para crecer en 2010 un 2,9 por ciento, lo que equivale a unas pérdidas cercanas a los 150.000 millones de dólares. Una previsión con la que coincide la consultora internacional Standard & Poor's, quien, según su analista jefe David Wyss, el PIB de la región caerá este año «un 2,3 por ciento, lastrado severamente por México, pero para el siguiente se registrará un crecimiento del 3 por ciento». La misma consultora proyecta para Estados Unidos una caída del 2,7 por ciento en 2009 y un avance del 1,8 por ciento para 2010.

Estas previsiones, en un mundo globalizado e interdependiente, podrían verse alteradas negativamente por la más lenta recuperación de las economías más industrializadas, como las de Estados Unidos o la Unión Europea. En las economías avanzadas todavía está latente la posibilidad de una caída más acentuada del empleo y del consumo, lo que afectaría a las economías emergentes productoras de materias primas, así como a las que dependen del turismo o las remesas de trabajadores.

Más allá de la interdependencia que siempre existe entre los países latinoamericanos, cada uno tiene perspectivas diferentes, de acuerdo a sus políticas macroeconómicas y a las medidas adoptadas para combatir la crisis.

Los países con mayor margen de maniobra en lo económico tienen mejores posibilidades de reactivación y se están viendo beneficiados por la mejora en las condiciones de financiación y la subida de los precios de las materias primas. Por su parte, aquellas economías que dependen en buena medida del turismo y las remesas sufrieron menos el impacto de la crisis inicialmente, aunque ahora soportarán una recuperación más lenta, frenada por la caída del empleo y el consumo en los Estados Unidos. Por último, un tercer gran grupo lo integran aquellos países que prácticamente han agotado su margen de maniobra, al no haber preparado su economía en tiempos de bonanza para enfrentar la posibilidad de una crisis como la que ahora se vive.