El Fondo Monetario Internacional (FMI) subrayó este miércoles que la economía uruguaya se ha comportado considerablemente bien ante la recesión global y que se encamina a crecer al menos 0,6% este año.
El organismo agregó que en 2010 el crecimiento se consolidaría y alcanzaría un 3,5%.
El FMI dio a conocer este miércoles las conclusiones de la revisión anual realizada sobre la marcha de la economía en Uruguay, en la cual expresa su reconocimiento por el fortalecimiento de los fundamentos económicos que el país concretó en los últimos años.
El informe es inusualmente optimista para una institución que siempre se ha caracterizado por la prudencia en sus conclusiones.
Señala que en los años recientes, Uruguay tomó ventaja de las condiciones económicas globales favorables para consolidar la estabilidad macroeconómica, mientras construía colchones amortiguadores significativos.
Básicamente, hace referencia a la mejora en los fundamentos económicos, que incluyen un sistema financiero robusto y bien regulado, reservas internacionales en niveles sustanciales, un régimen cambiario más flexible, déficit de cuenta corriente más que financiados por la inversión extranjera directa, y la reducción de las vulnerabilidades de la deuda.
Todo esto, conjuntamente con bajos niveles de apalancamiento del sector privado, ha contribuido a amortiguar los impactos de la recesión global.
Respecto al análisis del comportamiento de la economía en números, las cifras del informe son las conocidas: caída en el primero, recuperación en el segundo y crecimiento en el tercer y cuarto trimestre. De allí que se señale un crecimiento para todo el año, de al menos 0,6%, con la proyección de 3,5% para 2010.
También incluye un amplio análisis de las políticas aplicadas con reconocimientos reiterados a las autoridades en cada área específica de política económica. Se destacan avances y se plantean recomendaciones respecto a un fortalecimiento adicional.
Por otra parte, señala que las perspectivas de mediano plazo son buenas para Uruguay, porque la considerable inversión extranjera directa llegada en los últimos años ha contribuido a sustanciales mejoras de productividad en los sectores transables.
