Los precios del ganado gordo se mantienen estables, en el marco de un mercado que encontró el equilibrio, al aumentar levemente la oferta.
Los productores no tienen mayor apuro por cargar las haciendas y la industria está absorbiendo el leve crecimiento que tuvo la oferta de animales preparados en el mercado.
La oferta comienza a incrementarse lentamente a esta altura del año, de la mano de mejores condiciones climáticas que favorecen el desarrollo del forraje. Esta coyuntura es bien aprovechada por los ganaderos, que apuntan a meterle más kilos a los animales, más ahora que los precios de la reposición continúan firmes.
A modo de referencia, los novillos se pagan entre US$ 2,15 y US$ 2,18; las vacas gordas cotizan entre US$ 1,95 y US$ 2,02 para las pesadas y especiales y las vaquillonas cotizan entre US$ 2,05 y US$ 2,07 (en todos los casos es por kilo de carne en segunda balanza).
Aunque todo dependerá del clima, al menos por el momento, los operadores consultados descartan subas bruscas de los precios para las haciendas. Es más, en la pizarra de la Asociación de Consignatarios de Ganados, los valores para vacunos vienen mostrando estabilidad a lo largo de las últimas semanas.
En materia de ovinos, también hay muy buena demanda y los frigoríficos están confirmando las cargas para dentro de 5 y 7 días, mientras que para bovinos manejan entre 12 y 15 días como plazo.
