A diferencia de la situación que se vive en Europa y EE.UU, Uruguay está inmerso en un boom inmobiliario por la gran demanda de inversores, principalmente europeos. Son varias las razones que lo justifican: cambio de moneda favorable, la seguridad jurídica, un país con democracia consolidada con estabilidad política y de las políticas que siempre han favorecido las inversiones, las virtudes climatológicas y las estaciones inversas a Europa (invierno-verano). Todas estas razones han tomado más fuerza si cabe en estos últimos tiempos por la crisis financiera que ha afectado enormemente al sector inmobiliario.
Uruguay no ha sufrido ni mucho menos el impacto de la crisis como en Europa, debido a que prácticamente son inexistentes los productos financieros relacionados con el sector inmobiliario. A falta de participación bancaria, los inversores disponen de diferentes fórmulas para financiar los proyectos.
Invertir en el pozo
Se identifica el proyecto inmobiliario donde se quiere invertir, como por ejemplo un proyecto de construcción de pisos, oficinas y al constructor que está detrás del proyecto. Con relación al constructor Cenyt Mercosur recomienda documentarse del historial del mismo y de anteriores obras hechas.
Este tipo de inversión se formaliza a través de un boleto de compra-venta donde la constructora vende la unidad o unidades. El inversor entrega un anticipo del 30% y luego desembolsa pagos mensuales, aunque también puede hacerlo al contado. Cuando se termina de pagar, se firma la escritura que corresponde o se cede el boleto de la compra venta a un tercero interesado. Si el inversor se queda con la propiedad, habrá ganado por pagar menos y se la vende, tendrá una rentabilidad en dólares mayor a cualquier otro tipo de operación.
Financiación para
la venta
Especialmente en operaciones de segunda mano, se suele hablar por parte del vendedor de la posibilidad de ofrecer financiación. A diferencia de lo que significa en Europa, con ello se quiere expresar la posibilidad de que el vendedor pueda aplazar el pago de una parte del precio total de venta (generalmente menos de un 50%), por uno o dos años.
Se suele pactar un interés, coincidente con el del mercado, y conlleva ciertas modificaciones en el proceso normal de formalización de la compraventa, ya que la deuda ha de inscribirse, por cierto con la denominación de “hipoteca”, y no suele producirse la traslación de la posesión, ni de la propiedad hasta la satisfacción total de la deuda.
Fideicomiso al costo
Otra fórmula, quizá menos frecuente, consiste en comprar al costo, que implica sufragar, durante el transcurso de la obra, el importe que cubra el valor de la tierra más los costos de la construcción, para luego disfrutar de un producto final que -a opción de cada comprador- podrá o no integrarse en un grupo que comercialice las unidades en forma conjunta, para lograr la mejor rentabilidad.
En una inversión inmobiliaria corriente, los socios del proyecto adquirirían la tierra, obtendrían luego los fondos para construir, y lo harían comercializando las unidades según el mercado las absorbiere y en función de sus propias necesidades financieras. El precio de venta resultaría de la sumatoria de: costo de la tierra, honorarios de arquitectura, ingeniería y administración, costos directos e indirectos de la construcción, costos operativos y utilidad del desarrollador.
Zonas francas
Uruguay ha creado zonas libres de cualquier tipo de impuesto en varios puntos del país. Estas zonas de economía especial gozan de excepciones aduaneras y fiscales, además de estar excluidas de la jurisdicción de los monopolios estatales. Esto las diferencia de la mayoría de zonas francas del mundo, donde en general, sólo se contemplan beneficios aduaneros y algunas exenciones fiscales de carácter limitado. Además, algunas de estas áreas son de propiedad privada y otras pertenecen al Gobierno. También existen casos en que pertenecen al Gobierno, pero son operadas por empresas privadas.
Merece especial mención la futura WTC Free Zone en pleno centro de Montevideo que se muestra como una oportunidad de negocio ya que está concebida para la nueva tendencia mundial en materia de servicios. Esta futura zona franca de servicios contará con un edificio inteligente y la infraestructura necesaria en términos de comunicaciones y seguridad, así como también un diseño arquitectónico de primer nivel que incluye helipuerto. Si desea más información acerca de este Proyecto póngase en contacto con Cenyt Mercosur.
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